sábado, 9 de febrero de 2013

Lado del Evangelio 4




San Francisco con las ánimas del purgatorio (Pintura)

San Francisco de Asís está considerado como el Santo que inspira más devoción en el catolicismo. Nació en Asís hacia 1181 y murió en 1226. Cuenta la tradición que hasta los veinticinco años fue un joven vanidoso que vivía con ostentación, gracias al negocio de comercio de paños de su padre. A partir de esa edad se produjo la conversión. Un día se acercó a un leproso para abrazado y besado. Fue así como empezó su vida de penitente.

Otro episodio que marcará la vida de este Santo serán los estigmas que sufrió como símbolo del amor extremo a Cristo crucificado, y que supone su atributo más representativo.

La figura de San Francisco aparece en esta obra relacionada con el pur­gatorio. El origen del purgatorio se remonta al S.xII, se estableció como el estadio de purificación donde eran enviadas las almas que no eran suficien­temente puras para entrar en el paraíso (pero tampoco habían cometido pecado mortal) y que debían expiar allí sus pecados antes de ser redimidos.

El episodio aquí representado se inspira concretamente en el texto de las Florecillas de San Francisco. Se cuenta que San Francisco, ya una vez muer­to, apareció en la visión de uno de sus hermanos franciscanos, Juan de Alverna, y le contó que Dios le había concedido el don de liberar almas del purgatorio el día de su festividad, 4 de Octubre, por haber llevado una vida de penitencia y dedicación a Jesucristo.

Y así es como aparece representado San Francisco, liberando las ánimas en el purgatorio, vistiendo su humilde hábito con el cordón de tres nudos de la Orden Franciscana, que simbolizan los tres votos de la orden: caridad, cas­tidad y pobreza.
Autor: Atribuida a Esteban Márquez , discípulo de Murillo. 

Cronología: Finales del S.xVII, principios del XVIII 

Estilo: Barroco 

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